El barnizado de miniaturas es un tema importante del que se suele pasar de puntillas normalmente. Una miniatura en resina pintada para exhibirse en una vitrina no necesita barnizado, pero las miniaturas de metal y aquellas que van a usarse para los diversos juegos (y van a ser manoseadas) necesitan tras el pintado un buen barnizado que proteja el trabajo realizado en su pintado.

barniz en spray con el texto de las instrucciones en japonesLo normal es barnizar en spray, por ser muy comodo y rapido, pero esto requiere de un cuidado especial ya que pueden literalmente arruinar el pintado.

Antes de barnizar hay que fijarse que el ambiente no sea excesivamente húmedo, y agitar bien el bote un par de minutos. Yo suelo barnizar poniendo la figura a unos 15-20cm de distancia del spray, dando pasadas cortas y rápidas y moviendo el spray de un lado a otro, para no concentrar la aplicación de spray.

Los problemas que pueden surgir, y que arruinan el pintado son básicamente de dos tipos:

miniatura-blanqueada1 – Se genera una capa blanquecina (llamada frosting) que arruina completamente el trabajo de pintura. Suele suceder cuando se barniza en condiciones de humedad (de ahí que antes puse lo de barnizar en día despejado) o cuando la pintura no se haya secado. En internet hay muchos métodos para reparar este daño, pero ninguno parece funcionar al 100%. El que recomiendo probar es volver a barnizar en spray y dejar secar la miniatura en un ambiente seco, que puedes crear con un foco de calor

2 – La miniatura a la vista está bien pero al cogerla parece que estás cogiendo un papel de lija. Puede suceder por una distancia excesiva de la miniatura al spray al barnizar. Me sucedió una vez y pude solucionarlo dando varias capas de barniz brillante a pincel, seguida de un par de capas de barniz mate a pincel para quitarle el brillo

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