Los ojos son la parte más expresiva del rostro, por lo que pintarle los ojos a la miniatura marca una gran diferencia. Pero su pequeño tamaño lo convierte en una de las partes más complicadas de pintar. También constituyen un perfecto ejemplo sobre las guías de internet: hay muchas sobre técnicas para pintar ojos, todas aseguran ser válidas y ninguna me valía para pintarlos en la escala de 30mm. Muchas veces las guías solo explican lo que al autor le ha valido, pero eso no implica que le sirva a otro. Si a esto le añadimos que se postean guías cogidas de otros sitios, sin testearlas primero y sin comprobar primero si realmente funcionan, puede ser algo bastante frustrante encontrar una guía que si te funcione.

Así pues aquí voy a mostrar lo que a mi me funciona para pintar ojos en una escala de 30mm:

Pincel

Debe ser un pincel de buena calidad con una buena punta. Aunque parezca lo contrario, el tamaño no importa demasiado en este caso. Al principio creía que sí y usaba de tamaño lo más pequeño posible (hasta 5/0 he llegado a probar) con muy mal resultado. Ahora uso un Winsor & Newton de tamaño 1 perfectamente. Y los hay que usan pinceles de tamaño 2. Muy importante que tengan una buena punta

Corregir y rehacer fallos es fácil

Pinto la cara antes con la capa base, sin llegar a dar luces y sombras. La razón principal es que suelo dejar el pintado de ojos para el final, aunque si me salgo pintando resulta fácil de cubrir con la capa base que use para la cara. Es muy válido empezar la miniatura con los ojos para no tener miedo a rehacer la miniatura si sale mal. Lo importante aquí es dejar claro que al pintar ojos, que no de ningún miedo de salirte, de manchar la cara y tener que corregirlo después, de que un ojo salga muy mal o bizco y tener que rehacer la zona, etc. Es normal y es fácil corregir y rehacer cualquier error

Pintar la cuenca del ojo

Pinto la cuenca del ojo de blanco. No uso un blanco puro, sino algún tipo de blanco sucio o roto. Por ejemplo, yo he usado el color hueso y ahora uso el gris plateado (ambos de vallejo). Los ojos están siempre en sombra y usar un blanco muy puro no queda del todo bien. Suelo salirme de la cuenca y pintar de más, ningún problema al final del pintado del ojo se corregirá cualquier fallo de este tipo.

Posición de los ojos

Para evitar que parezca bizca hay que tener en cuenta que el ojo no está exactamente centrado en la cuenca visible del ojo, sino que hay un poco más de blanco del ojo (esclerótica) en el “exterior” de la cuenca que en el “interior”. La diferencia es pequeña, pero si intentas centrar con exactitud la posición del ojo puede quedarse con aspecto de bizco. Otro punto a considerar es que si se ve blanco por arriba y por abajo da sensación de miedo o rabia, lo que normalmente no queremos.

Pintar los ojos

El punto más delicado. Pinto dos líneas negras verticales y suelo salirme del ojo y manchar las mejillas. Las líneas van a ser los ojos y no debe parecer que la miniatura es bizca. Si hace falta se repinta de blanco la cuenca de uno de los ojos y se vuelve a trazar la línea recta. Si te parece que sale con aspecto de ojos de serpiente, puedes intentar “redondear” o ensanchar la línea recta por el centro.

Ejemplo algo exagerado pero correcto

Corrección

como paso final se repasa las mejillas y alrededor de los ojos, por donde hayamos podido salirnos al pintar la cuenca, con la capa base de la cara. 

Como se puede ver es una técnica simple y rápida, que da buenos resultados en la escala de 30mm, pero en escalas mayores y en bustos grandes posiblemente no quede bien

 

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